Ir al contenido principal

El loco de la pala

Léon Augustin Lhermitte, Anciana campesina, 1878. Carboncillo ...


Bajaron de los portezuelos al grupo, Arturo, Domingo Uberlinda, Julio, Emelina y Mercedes Segundo, un ramillete de camperos jóvenes a quienes acompañaba Remigio Martínez, uno de los tantos curacautinos que ya noviaba con la Marta Edina, y se iba con ella del brazo por los últimos troncos del Divisadero hasta bien pasada la madrugada.

En la rueda de la tarde preguntaron algunos qué pasaba con los perros muertos y es cierto que pensaron en una hierba mala que habían debido comerse con los bofes que los matarifes tiraron de la chanchería. La noticia quedó suspendida toda la tarde como en volandas. Hasta que los hijos de la Zolfita comentaron así como entre chistes y cuchufletas que un tal Loco de la Pala les había dado un polvo blanco para que se mueran de una vez.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Manuel Regular, tropero viejo de la Patagonia

Juan Manuel Regular apareció por primera vez en la vida dentro de una imagen de hombre tratando de aquietar unos caballos en el predio de Feliciano Echevarría viejo. Luego me contaron sobre él como si fuera una persona muy acreditada y extremadamente admirable, como tropero de confianza del distinguido pionero. Al año siguiente de haberlo descubierto en las fotos, en la panadería de don Chano de la calle Bilbao, le fui a conocer a su casa alentado por su hijo que nos escuchaba en los programas gauchos de la radio. Vivía en calle Brasil, población Marchant. Y me contó su vida de un solo tirón.