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Entradas populares de este blog

El tío locutor Anselmo Verdugo Luengo

Era muy cercano a mi familia y nos tratábamos así con los Alonso. La tía Olga Alonso y él se casaron, estuvimos cerca de ellos todo el tiempo, para los primeros paseos, el pololeo, la llegada de la madre del novio desde Punta Arenas, la fiesta, los regalos, la ceremonia, los dos días de asados y jolgorios en el galón grande de don David, en la misma casa azul frente al Supermercado Alonso. Había mucha gente, muchos amigos, éramos niños.

Matrimonio Valentín Oporto, Margarita Orellana, en plena pampa argentina cerca de Balmaceda

Margarita Oporto, radicada en Catamarca, nos comenta importantes detalles sobre esta foto, cuya información hay que rectificar. La pareja de la derecha y la mujer a la izquierda es Rosario Orellana, tía de Margarita a la que nombran mas adelante como partera. El año es 1914. El casorio es Oporto Orellana. La mujer a la izquierda de la foto es Margarita Orellana. A su lado está su padre David Orellana que la toma del hombro. El detalle se puede corroborar con otra foto parecida del mismo tema donde se ve a don David Oerellana y su hija Margarita, con los mismos ropajes pero un poco más acicalados, ya que en la anterior reflejan el ajetreo de la travesía que hicieron para trasladarse hasta el casorio.

Juan Foitzick Casanova, su importancia en la creación de Baquedano

  A través del tiempo se ha dado por sentada la existencia de dos tipos de colonización en el territorio de Aysén, una que es la formal por arrendamiento de tierras a sociedades ganaderas y otra que es la   informal, porque se da espontáneamente por impulso natural de ocupación de tierras libres por parte de colonos ocasionales. Sucede que el primer gran ocupante de tierras de Aysén fue un galés llamado Juan Richard y que ya en 1896 se asentó con total libertad y dominio en los feraces pastizales del valle de Ñirehuao para criar con éxito una hacienda vacuna y caballar impresionante. Ese dominio espontáneo de tierras se vio sin embargo abortado cuando la Compañía Ganadera de Aysén arrendó al Estado las tierras concesionadas de las posesiones de Aguirre, debiendo entonces el galés Richard vender su estancia a los ingleses de la Compañía, por ser una empresa legalmente constituida. Y retirándose de la escena para siempre.