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El tío locutor Anselmo Verdugo Luengo

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Era muy cercano a mi familia y nos tratábamos así con los Alonso. La tía Olga Alonso y él se casaron, estuvimos cerca de ellos todo el tiempo, para los primeros paseos, el pololeo, la llegada de la madre del novio desde Punta Arenas, la fiesta, los regalos, la ceremonia, los dos días de asados y jolgorios en el galón grande de don David, en la misma casa azul frente al Supermercado Alonso. Había mucha gente, muchos amigos, éramos niños.
Tío Anselmo era locutor de la Patagonia, tenía un timbre envidiable, fue el primero que me enseñò a modular, en una época en que yo no hablaba mucho. También aprendí a usar una grabadora. Recuerdo que él me entrevistó y fue la primera voz grabada que escuché.
Después la tía Olga con su marido se instalaron en su recordado negocio Listo y Morita de calle Prat, donde años antes estaba Distribuidora SAM de Sergio Anfossi Muñoz. PATRICIA VERDUGO ALONSO, mi querida alumna del LSFB, me envía con mucho cariño este recuerdo de su padre. Gracias.

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