El espacio entre el canto de la lluvia y el corazón de los que llegaron primero, estará siempre vivo aquí y ahora.
El espacio entre el canto de la lluvia y el corazón de los que llegaron primero, estará siempre vivo aquí y ahora.
En 1920, las carretas de la Compañía, cargaban bolsones de lana y los llevaban hasta los muelles en Puerto Aysén. La foto marca el encuentro de las carretas regresando del puerto, luego de sortear el último escollo, la Cuesta Caracoles y los altos del 56.
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