Hasta aquí donde vamos, han pasado 46 largos y jugados años. La guitarra del 74 sonaba mucho mejor que ahora, las chicas y nosotros nos buscábamos en amores desesperados. La U ya había dejado atrás esa preservación maquillada de la felicidad, ahora con una cruz de condicionamiento. Una cruz roja donde nos obligaban a comprometernos con la seriedad, so pena de perder la matrícula para siempre. Así que le dimos con lo que teníamos y salimos airosos a la vida. El primer error ya se vino rapidito, cuando me casé. (Valparaiso, Verano 1974)
Juan Manuel Regular apareció por primera vez en la vida dentro de una imagen de hombre tratando de aquietar unos caballos en el predio de Feliciano Echevarría viejo. Luego me contaron sobre él como si fuera una persona muy acreditada y extremadamente admirable, como tropero de confianza del distinguido pionero. Al año siguiente de haberlo descubierto en las fotos, en la panadería de don Chano de la calle Bilbao, le fui a conocer a su casa alentado por su hijo que nos escuchaba en los programas gauchos de la radio. Vivía en calle Brasil, población Marchant. Y me contó su vida de un solo tirón.

Comentarios
Publicar un comentario