El nudo se desata solo y como por arte de magia van apareciendo todavía enredados en sus piolines, las casas y los locales de la primera calle Prat, la fachada de la librería Casas, también nombrada Mackay, donde al medio de calle y detenido, un caballo y su jinete meditan en completo silencio, que es lo que se siente cuando nieva. Más adentro la Bandera Blanca y el Cafe Oriente, la Casa Ita y el edificio de varios comercios, Larrales, Colomes, A la entrada de la imagen, la casa del Comandante.
Juan Manuel Regular apareció por primera vez en la vida dentro de una imagen de hombre tratando de aquietar unos caballos en el predio de Feliciano Echevarría viejo. Luego me contaron sobre él como si fuera una persona muy acreditada y extremadamente admirable, como tropero de confianza del distinguido pionero. Al año siguiente de haberlo descubierto en las fotos, en la panadería de don Chano de la calle Bilbao, le fui a conocer a su casa alentado por su hijo que nos escuchaba en los programas gauchos de la radio. Vivía en calle Brasil, población Marchant. Y me contó su vida de un solo tirón.

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