Ir al contenido principal

La primera Cancha de Aviación de Río Claro


Las actividades sociales de Coyhaique engarzaban directamente con las de la construcción y producción de obras. Como por ejemplo, la de la cancha de aviación de Río Claro, a la cual se le pondría después Teniente Vidal, también en pleno mes de Septiembre, cuando los coyhaiquinos de siempre, puro corazón y unidad, organizaban una gran colecta pública, entregados coo por encanto a una actividad colectiva de primer orden. 

Los 1.300 metros de terreno no fueron cosa fácil de ripiar. Obreros, campesinos, militares trabajaron duro durante muchas semanas en el despeje, enfrentado malezales, y provistos de maquinarias, tractores y vehículos prestados por diferentes personas. Las erogaciones se publicaban en la prensa, como un gesto de orgullo comunitario y ahí se leen nombres de cooperadores que permanecen para la historia: Agencia Ford, Héctor Carrillo, Félix Martínez, Doctor Faraggi, Doctor Ramos, Claudio Wahl, Werner Rickli, Gerardo Mondelo. Rodrigo Reyes, Sigifredo Pinuer, Holmberg Hnos., Cándido Franch, Alonso e Hijos, Oscar Aleuy C., Julia Barril, Doctor León, Fernando Oleaga, Willy Stone, Sergio Martínez, Basilio Pino, Benjamín Velásquez, Diego Catalán, Avelino Carrasco, Clodomiro Soto, Carmelo Barrientos, Apolinario Sandoval, Carlos Didier, Juan Talma, Jorge Muñoz Monti, Dámaso Soto, Eloíso Barría y Salvador Hernáez, alcalde de la época

Comentarios

Entradas populares de este blog

Chindo Vera, alcalde, hotelero, funcionario público

En la primera provincia no hubo nadie a quien tanta gente se refiriera tantas veces como don Rudecindo Vera Márquez, excepcional chilote que aparece en casi todas las fotos que tomaron los fotógrafos de los años 20 y 30. Este invencible capitán de los mares y archipiélagos, aquel que sólo naufragara en el ocaso de su vida, en medio de las oscuras selvas del Pangal, llegó a instalarse primero con la Pensión Vera en los albores de los años 20.