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Tiempos difíciles en Aysén

 Con qué elementos contaban escuelas y hospitales de un país pobre, pobrísimo, paupérrimo a fines de 1920. Las imágenes provocan sentimientos encontrados, hay nueve alumnos y una profesora, todos abrigados frente a un viento y helada que se cuela por todos los intersticios de las tapas, hoquedades y piso de tierra. Hay tablones, cuadros de dibujos, colgadores para la ropa, más tablas para una cubierta de mesa grupal, cajones para escribir o esbozar imágenes. Una escena dantesca. (Foto Biblioteca Nacional Santiago)

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Vaga una cárcel de palabras acalladas, vientos breves por los que se filtra la vida misma. Me encuentro en un año 56 transido por el invierno vehemente y los obreros municipales tratando inútilmente de volver a parar postes de alumbrado caídos por las últimas nevazones. Bajo dos metros de nieve blanda yacen enterrados seis postes en Ignacio Serrano esquina Bilbao. La gente que transita por ahí lo hace con mucha precaución, en silencio, transidos de presagios. Algunos pasan fumando, se levanta el vaho de la boca por el aire frío.