Con qué elementos contaban escuelas y hospitales de un país pobre, pobrísimo, paupérrimo a fines de 1920. Las imágenes provocan sentimientos encontrados, hay nueve alumnos y una profesora, todos abrigados frente a un viento y helada que se cuela por todos los intersticios de las tapas, hoquedades y piso de tierra. Hay tablones, cuadros de dibujos, colgadores para la ropa, más tablas para una cubierta de mesa grupal, cajones para escribir o esbozar imágenes. Una escena dantesca. (Foto Biblioteca Nacional Santiago)
Era muy cercano a mi familia y nos tratábamos así con los Alonso. La tía Olga Alonso y él se casaron, estuvimos cerca de ellos todo el tiempo, para los primeros paseos, el pololeo, la llegada de la madre del novio desde Punta Arenas, la fiesta, los regalos, la ceremonia, los dos días de asados y jolgorios en el galón grande de don David, en la misma casa azul frente al Supermercado Alonso. Había mucha gente, muchos amigos, éramos niños.

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