Con qué elementos contaban escuelas y hospitales de un país pobre, pobrísimo, paupérrimo a fines de 1920. Las imágenes provocan sentimientos encontrados, hay nueve alumnos y una profesora, todos abrigados frente a un viento y helada que se cuela por todos los intersticios de las tapas, hoquedades y piso de tierra. Hay tablones, cuadros de dibujos, colgadores para la ropa, más tablas para una cubierta de mesa grupal, cajones para escribir o esbozar imágenes. Una escena dantesca. (Foto Biblioteca Nacional Santiago)
Una de las primeras experiencias comunicativas que me ha correspondido producir en mis intentos de proyectar los sucesos de nuestras aisladas historias comunitarias, ha estado relacionada con los minuciosos detalles de la fundación de Coyhaique, para lo cual he consultado gran cantidad de fuentes, y me he contactado con sus arranques y nacimientos, pudiendo interpretar generosamente en un vuelo alto y sincero, todos estos acontecimientos que nos unen.

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