Y aquí va una primicia, que no aparece en ningún libro: fue don Juan Mackay que hacia 1931 promovió la construcción y el funcionamiento de la primera medialuna para corridas de vacas, la que se erigió en el sector de calle Condell, entre Moraleda y 21 de Mayo, lugar histórico y que amerita una placa por la importancia de esta actividad en su momento de gloria.
El espacio entre el canto de la lluvia y el corazón de los que llegaron primero, estará siempre vivo aquí y ahora.